Mié. Feb 28, 2024

Por Luciano Campos Garza

Whiplash, 2014

Netflix

Andrew (Miles Teller) anhela ser baterista del más alto nivel. Tiene talento sobrado y se inscribe en un conservatorio para perfeccionar el arte.

Sin embargo, se enfrenta con el maestro Fletcher (J. K. Simmons), quien como preceptor se vuelve un demonio de exigencia. En su visión cerrada del mundo, demanda de sus alumnos un esfuerzo extra, lo que puede llevarlos a un estado de aprendizaje tóxico de consecuencias nefastas.

El profesor pronto encuentra que el pupilo es un superdotado, por lo que le pide cada vez mayores esfuerzos en una mezcla de sadismo y adiestramiento, lo que hace que el muchacho comience a perder el rumbo de su vida, con el objetivo de satisfacer los requerimientos del rígido mentor.

La confrontación es inevitable, hasta que los dos llegan a un punto en el que tienen que ajustar sus cuentas de formas que no tienen nada que ver con la música y que sí son relacionadas con la violencia física y psicológica.

El genio Demian Chazelle consiguió hacer una cinta de jazz con un instrumento tan poco atractivo como la batería. Interesante drama edípico sobre las complicadas relaciones del alumno y el maestro que superan cualquier nivel permitido de obstinación.

Una delicia.

(R. Restringido; menores de 17 deben estar acompañados de sus padres)

@LucianoCamposG

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Un comentario en «Whiplash: Música y obsesión»

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