¿Religión = guerra?

mayo 26, 2024
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¿Religión = guerra?
EL COAHUILENSE

Por F. Abraham Tobías Hernández

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Las religiones son una fuerza poderosa a lo largo de la historia que moldea creencias, valores y comportamientos de las sociedades en el mundo. Sin embargo, también han sido una fuente de conflicto, a menudo utilizadas para justificar la guerra. Es necesario analizar el papel de la fe y explorar cómo han sido utilizadas como causa y pretexto para la violencia armada.

Es innegable, han sido el origen directo de numerosos conflictos a lo largo de la existencia de la humanidad. Las diferencias religiosas han llevado a tensiones y enfrentamientos violentos entre comunidades y naciones. Ejemplos históricos incluyen las Cruzadas, en la Edad Media, donde la cristiandad fue utilizada como justificación para la guerra contra los musulmanes en Tierra Santa.

Aunque estas diferencias han sido la causa directa de muchas guerras, también es importante reconocer que las religiones a menudo son utilizadas como pretexto, más que como su verdadera causa. En muchos casos, los líderes políticos y militares han manipulado las creencias de las personas para justificar sus agendas políticas y territoriales.

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Además, las divisiones sectarias dentro de una misma creencia también han desencadenado beligerancias, como, por ejemplo, el suscitado entre católicos que querían la independencia de Irlanda y los protestantes que eran pro-británicos en Irlanda del Norte, hostilidades que duraron aproximadamente 30 años. Se trata de un caso político alimentado por diferencias doctrinales y rivalidades históricas, lo que demuestra cómo las discrepancias de la fe pueden inflamar tensiones y conducir a la violencia.

Un ejemplo contemporáneo es Medio Oriente, donde la guerra entre Israel y Palestina a menudo se presenta como un enfrentamiento entre judíos y musulmanes. Si bien las diferencias religiosas ciertamente desempeñan un papel importante en esta guerra, también hay en juego motivaciones políticas, económicas y territoriales, lo que demuestra cómo la fe puede ser utilizada como un pretexto conveniente para pugnas más amplias.

Sobre ello quisiera describirles similitudes y diferencias de las tres religiones que en algunos periodos breves de paz han estado en conflagración.

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Las tres son monoteístas, creen en una sola deidad suprema, lo entienden y adoran de manera ligeramente diferente, pero no sólo eso: tienen un origen común, las tres son abrahámicas, es decir, nacen de la creencia del Dios de Abraham y, para ser más claros, adoran al mismo Dios.

Respecto de los textos sagrados, el Antiguo Testamento es compartido entre cristianos y judíos; los seguidores de Cristo, además, estudian el Nuevo Testamento y los musulmanes tienen el Corán, que, si bien no son iguales, muchos de los personajes mencionados en él son figuras compartidas de los dos libros que mencioné anteriormente: Moisés, Jesús o María. Las tres enfatizan la importancia de la ética y la moralidad en la vida diaria, así como la responsabilidad hacia los demás y la adhesión a principios como la justicia y la compasión.

Aunque comparten la creencia en un Dios único (el mismo), cada una tiene sus propias doctrinas teológicas distintivas. Por ejemplo, los cristianos creen en la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), mientras que los judíos y los musulmanes lo rechazan.

Los cristianos creen en Jesucristo como el Mesías y Salvador, mientras que los judíos esperan la llegada del Mesías y los musulmanes creen en la venida futura de Jesús como un profeta, pero no como el Hijo de Dios.

Hay algunas similitudes en las prácticas, como la oración y la caridad, cada religión tiene sus propias tradiciones y rituales únicos. Por ejemplo, los cristianos celebran la Eucaristía y los sacramentos; los musulmanes observan cinco oraciones diarias y el ayuno durante el Ramadán y los judíos tienen festividades como el Shabat.

Las interpretaciones de la historia y las profecías difieren entre las tres. Por ejemplo, los cristianos ven la crucifixión y resurrección de Jesús como eventos centrales en la historia de la salvación, mientras que los judíos no lo hacen. Los musulmanes, por su parte, tienen su propio entendimiento de la historia y la profecía en relación con Mahoma y el Corán.

Estas similitudes y diferencias ilustran la complejidad y la riqueza de las tradiciones abrahámicas, y subrayan la importancia de la comprensión interreligiosa y el respeto mutuo en un mundo diverso y pluralista, aunque en realidad las tres han desempeñado un papel significativo en los conflictos bélicos a lo largo de la historia, tanto como causa directa como pretexto para la violencia. Es crucial evitar caer en simplificaciones que retraten a las religiones como inherentemente violentas. Al comprender mejor las diferencias podemos trabajar hacia la promoción del diálogo y la resolución pacífica de disputas en todo el mundo y dejar de matarse en el nombre de Dios.

@AbrahamTobias

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