Jue. Feb 29, 2024

Ciudad de México.- Tanto en México como en diversas regiones del mundo, las mujeres indígenas sufren diferentes tipos de violencia relacionados con la doble vulnerabilidad a la que están expuestas. Por un lado, se les oprime por su sexo y, por otro, por su pertenencia a comunidades históricamente marginadas. Para frenar esta situación, mujeres de las siete regiones globales han unido sus voces en la defensa de sus derechos y los de sus compañeras de lucha.

Representantes, mayoras y lideresas indígenas del Pacífico, Asia, América del Sur y del Norte, África, el Ártico y Europa se reunieron este 28 de junio en la 82a Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés).

Durante la reunión, Ragnhild Marit Sara (Noruega), Rosalee Gonzalez (Estados Unidos), Kamala Thapa (Nepal), Esupat Ngulupa Laizer (Tanzania), Luzbeidy Monterrosa Atencio (Colombia) y Alicia A.G. Limtiaco (Guam) discutieron sobre algunos de los retos comunes que enfrentan en cada una de sus regiones.

Uno de estos desafíos es la invasión de sus territorios por parte de gobiernos, pero también de grupos armados, en el caso colombiano. Las mujeres coincidieron que en estos territorios, tanto ellas como los hombres, niños y niñas desarrollan diferentes actividades económicas y culturales ligadas profundamente con su identidad. Sin embargo, el extractivismo de recursos en prácticas como la tala y minería indiscriminadas ponen en peligro las tierras y costumbres de sus habitantes. 

De acuerdo con la abogada Alicia A.G. Limtiaco, en el caso de Guam, el calentamiento global es otra amenaza que literalmente puede hundir su isla en el olvido.

A pesar de que la tierra es un derecho colectivo, las ponentes coincidieron en que son las mujeres quienes se encargan de transmitir generacionalmente las costumbres y tradiciones de las comunidades; son también ellas quienes, ahora, exigen protección contra las medidas que están acabando con sus hogares.

Gobiernos deben atender necesidades específicas de las mujeres

Otro de los problemas que experimentan los más de 200 millones de mujeres alrededor del mundo es el desconocimiento absoluto por parte de quienes –se supone– legislan y aprueban políticas para ellas.

Luzbeidy Monterrosa Atencio se refirió a esto como un “trabajo de escritorio”, el cual causa, por ejemplo, que no haya servicios de salud o alimenticios acordes con las tradiciones de quienes recurren a ellos. Esto también es una forma de violentar la identidad de las comunidades indígenas que suelen ser ignoradas por los Estados.

Por ello, las representantes y mayoras presentes en la CEDAW pidieron que se recurra a diferentes métodos para conocer la situación real de las mujeres indígenas. Además, remarcaron que es necesario hacerlas partícipes en las tomas de decisiones que las afectan tanto a ellas como a las y los demás miembros de sus comunidades.

No obstante, el problema no solo viene desde afuera. Esupat Ngulupa Laizer, lideresa del pueblo Masai en Tanzania, explicó que a las mujeres de su comunidad no se les permite ocupar cargos de liderazgo más allá de los círculos femeninos. También lamentó que existen todavía prácticas como la mutilación genital en las mujeres.

Ante estos hechos es imprescindible destinar recursos para que, dentro de las mismas comunidades indígenas, las mujeres tengan acceso a condiciones de respeto hacia sus derechos.

Es un camino difícil, pero no es imposible llegar

En lugares como Guam y Nepal, las mujeres chamoru y magar se han visto obligadas a desplazarse de sus territorios ante la falta de recursos. Esto las ha expuesto a abusos sexuales y tráfico humano.

Mientras tanto, en América del Norte, la reciente desprotección para las mujeres y su derecho al aborto pone en situaciones aún más precarias a millones de mujeres indígenas, de acuerdo con la defensora Rosalee Gonzalez. Además, la falta de representación de las migrantes indígenas y de las más de 3 mil tribus no reconocidas a nivel federal dificultan la lucha por los derechos humanos.

A pesar de esto, las asistentes a la 82.ª sesión de la CEDAW tienen confianza en que sus esfuerzos seguirán fortaleciendo el avance en el respeto y reconocimiento de las mujeres indígenas a nivel internacional. A partir de sus aportaciones, la convención elaborará una recomendación a fin de impulsar mejores condiciones de vida para las mujeres indígenas en el mundo.

Pese a las adversidades, las mujeres de las siete regiones del mundo no cesarán en sus esfuerzos por defender los derechos que son suyos, tanto como las tierras que habitan.

Lee la nota original en:CIMAC Noticias

Foto:CIMAC Noticias

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