Jue. Feb 29, 2024

Ana Castañuela y Katya González

Les llaman “chapulines”, “saltimbanqui” y “tránsfugas”. A veces cargan, frente a sus excompañeros, el estigma de traidores. Desde los años noventa, la sangría del PRI en Coahuila, como en todo el país, alimenta a los diferentes partidos políticos con personalidades que renuncian a su militancia, inconformes por designaciones de candidatos que les favorecen.

Como en 2017, los protagonistas del transfuguismo están vigentes rumbo a la elección de 2023.

En los últimos meses, la salida de Jorge Luis Morán, quien renunció a la Unidad de Inteligencia Financiera del estado, fue particularmente sonora por la cercanía que tuvo con el gobernador Miguel Ángel Riquelme, quien incluso lo nombró secretario del Ayuntamiento y alcalde sustituto de Torreón en 2016.

Sin embargo, no es el único caso. El transfuguismo político se patentó ya en 2017, pues cuatro de los siete candidatos a la gubernatura procedían de partidos distintos a los que los postularon.

Procedentes del PRI, Armando Guadiana Tijerina renunció en 2012 a una larga militancia y fue abanderado de Morena; Javier Guerrero García salió en 2016 y fue candidato independiente; Luis Horacio Salinas, hijo homónimo de un priísta de larga trayectoria e integrante de una familia relacionada con el priísmo (por ejemplo, es tío de Manolo Jiménez), fue también independiente.

En tanto, el candidato del PT, José Ángel Pérez Hernández, renunció al PAN en 2015.

Desde los años noventa, las renuncias a militancias iniciaron nutriendo principalmente a partidos de izquierdas:

En 1997, el líder de la CNOP en el estado, Ricardo Mejía Berdeja renunció al PRI e intentó infructuosamente ser candidato del PRD en 1999. Volvió como funcionario al gobierno del priísta Enrique Martínez, como integrante del equipo de quien fuera secretario de Gobierno, Raúl Sifuentes Guerrero. Para 2006, ambos participaron en la primera campaña de López Obrador.

También en 1997 renunció al priísmo, Juan Pablo Rodríguez Delgado quien fue candidato a gobernador por el PRD en 2005. Actualmente, milita en Morena.

Entre las renuncias más destacadas del Siglo XXI, destaca la salida del PRI del mencionado Raúl Sifuentes Guerrero en 2005. Hasta entonces fue poderoso secretario de Gobierno, con una militancia que inició en 1980. Se fue inconforme con la selección de candidato a gobernador que encumbró a Humberto Moreira. Un año después fue candidato al Senado por la coalición PRD-PT-Convergencia y en 2014, asumió la dirigencia de Movimiento Ciudadano.

La reglamentación de candidaturas independientes, permitió llegar al gobierno de Nuevo León a Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”. El episodio entusiasmó a diversos actores políticos en el país. En el caso de Coahuila, renunció al PRI otro veterano y exdirigente estatal, Noé Garza Flores, quien buscó infructuosamente ser candidato a gobernador.

Se fue al gobierno de “El Bronco”, con quien comparte ahora los problemas legales. Actualmente, junto con el mencionado Morán, son los principales operadores de Mejía Berdeja, en su afán de ser gobernador por el partido Morena.

La postulación morenista a 2023 es disputada a Mejía Berdeja por Luis Fernando Salazar, quien tras una ascendente carrera panista intentó ser candidato albiazul en 2017 a la gubernatura. Un año después se presentó como candidato de Morena a diputado federal.

Otras bajas

En abril de 2018 Claudio Bres y Rogelio Ramos anunciaron su renuncia de PRI para posteriormente sumarse a Morena buscando las candidaturas de Piedras Negras y Frontera, respectivamente.

Claudio Bres Garza, ex presidente municipal de Piedras Negras dos veces y ex diputado federal, informó su postulación por tercera ocasión, pero con Morena-PT-PES.

En las elecciones de 2021, Bress contendió por Morena a la alcaldía nigropetense, resultando derrotado. Giro inesperado, en enero de 2022 se incorporó al gobierno estatal, como secretario de Economía.

En Frontera, el actual alcalde Roberto Piña procede también de militar en el tricolor, partido que dejó en 2016. En 2018 se incorporó a Morena.

Morena ha tenido otras bajas. Por ejemplo, en 2019 renunció al partido y se declaró diputado local independiente, José Benito Ramírez Rosas. Más tarde se fue al PT.

Con la mencionada salida de Luis Fernando Salazar del PAN a Morena, lo siguió Ignacio García Castillo en 2021. Renunció a la dirigencia del comité municipal panista para respaldar a Salazar en su intento de contender por la alcaldía de Torreón.

Exalcalde de Morelos, Juan Gabriel Garza Calderón renunció a su militancia en el PAN para afiliarse a Morena. En abril de 2021, el exalcalde de San Juan de Sabinas, Julio Long, renunció al PAN para afiliarse al PRI.

En tanto, un exidirgente del PAN estatal, Reyes Flores Hurtado, renunció a su militancia en 2012. Actualemnte milita en Morena y se convirtió en figura destacada por ser designado “superdelegado” del gobierno federal lopezobradorista.

A nivel municipal entre otros casos está registrado el de la alcaldesa de Ocampo en 2017, Arcedalia Ramírez, quien renunció a Movimiento Ciudadano para sumarse a Morena.

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