AMLO usó flaquezas de EUA para establecer su agenda

julio 13, 2022
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Los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden. Foto: Gobierno de México.

Ciudad de México.– Cuando Andrés Manuel López Obrador aterrizó este lunes en Washington, de manera coincidente The New York publicaba un dato revelador y sombrío para el Presidente Joe Biden: el 64 por ciento de los votantes demócratas prefieren un nuevo abanderado de este partido en la campaña presidencial de 2024.

Estados Unidos y México sufren en este momento las secuelas de una larga pandemia y de una guerra en Europa, con una inflación galopante y crisis de energía. La diferencia, en todo caso, es que López Obrador está muy bien evaluado y Joe Biden no. En la encuesta de líderes globales que realiza Morning Consult Political Intelligence (MCPI) entre presidentes y primeros ministros de 22 países, con corte al 7 de julio, el mexicano tiene 66 por ciento de aprobación y el estadounidense 38 por ciento, cinco puntos por encima de lo reportado esta semana por el Times.

“López Obrador llegó a esta reunión muy adentrado en la mitad de su sexenio, con una aprobación mucho mayor, en los 60, y Biden promedia los 30, es un contraste marcado”, dijo en entrevista el economista y politólogo Mario Campa. “Creo que la reunión se da en un marco de cordialidad, de respeto, Biden bromeó y aceptó prácticamente todos los posicionamientos de López Obrador, tomó nota de sus cinco propuestas y aceptó que tiene una oposición interna complicada y que tal vez no sea posible sacar toda la agenda ambiciosa de la que habló AMLO”.

En esto coincidió el maestro José Luis García, miembro del Centro Académico de la Memoria de Nuestra América Latina, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

“Yo creo que este encuentro favoreció más al Presidente López Obrador, pues demostró que México no necesita de cumbres o eventos regionales para llevar una agenda a Estados Unidos, además de que Biden está atravesando por una crisis de imagen”, consideró el académico.

Este martes, el Presidente López Obrador pareció entender muy bien la condición de su homólogo cuando en la reunión que sostuvieron ambos en el Despacho Oval de la Casa Blanca, le llevó un plan de cinco puntos que apeló incluso al periodo de guerra y posguerra con Franklin Delano Roosevelt. López Obrador comparó la situación actual con la última conflagración que incendió el planeta. “Eran otros tiempos, pero existían circunstancias parecidas a las actuales, y de esa política debemos de extraer buenas lecciones, porque la historia es la maestra de la vida”, comentó ayer.

En ese sentido fue que el plan de cinco puntos, abiertamente, se basó en la vulnerabilidad de Biden y de EU, pero en beneficio de ambos países primero, y de la región en consecuencia. En estos puntos, López Obrador presentó alternativas a un mandatario atribulado domésticamente, que además se comparten en todo el hemisferio norte. Una muestra es lo que señaló el lunes el Times:

“Las preocupaciones generalizadas sobre la economía y la inflación han ayudado a oscurecer el estado de ánimo nacional, tanto para Biden como para el destino de la nación. Más de las tres cuartas partes de los votantes registrados ven a los Estados Unidos moviéndose en la dirección equivocada, una sensación generalizada de pesimismo que se extiende por todos los rincones del país, en cada rango de edad y grupo racial, ciudades, suburbios y áreas rurales, así como entre ambos partidos políticos”.

Los números que arrojó la encuesta del New York Times/Siena College muestran cómo los empleos y la economía fueron vistos como el problema más importante que enfrenta EU, según el 20 por ciento de los votantes, seguidos de cerca por la inflación y el costo de vida (15 por ciento), “ya que los precios están aumentando al ritmo más rápido en una generación”; más del 75 por ciento dijo que la economía era “extremadamente importante”, pero sólo el 1 por ciento calificó las condiciones económicas como excelentes.

Cada uno de los planteamientos hechos por López Obrador revisó, precisamente, una vulnerabilidad o una oportunidad y ofreció una salida a Biden. Por ejemplo, ante el aumento del precio de las gasolinas en EU prometió garantizar al doble el abasto de este combustible en la frontera y puso a disposición de Biden más de mil kilómetros de gasoductos a lo largo de la frontera sur para poder abastecer a tres millones de personas, aproximadamente.

Pero también le planteó hacer frente al elevado costo de vida en EU, una de las principales preocupaciones de los votantes de la Unión Americana. Frente a ello le ofreció eliminar aranceles y hacer lo mismo con medidas reglamentarias y trámites tediosos en comercio de alimentos y otros bienes para “aminorar los precios a los consumidores en nuestros países”.

El Times señala cómo, ​​pese a que la Casa Blanca ha hablado de un fuerte crecimiento del empleo, había “una gran desconexión entre esta postura y la realidad financiera que la mayoría de los estadounidenses sienten que están enfrentando” y citaba cómo algunas familias simplemente no podían enfrentar el creciente costo de vida en este país.

En su plan anunciado ayer, López Obrador puso sobre la mesa iniciar un plan de inversión privada y pública entre los dos países para producir bienes que fortalezcan los mercados para evitar importaciones de otras regiones o continentes, a la par que ofreció mano de obra de migrantes mexicanos y centroamericanos para asegurar que no se paralice la economía.

Giovanni Peri, economista en la Universidad de California citado por la agencia Associated Press, calculó que se tienen unos 2 millones de migrantes menos en el mercado laboral estadounidense desde la política migratoria endurecida por el Gobierno de Donald Trump.

A esto se suma que algunos estadounidenses apoyados en las transferencias monetarias gubernamentales ya no quieren regresar a empleos “mal pagados” o presenciales tras el confinamiento por la COVID-19, según una encuesta aplicada en febrero por el Pew Research Center, un reajuste laboral que está causando que la falta de trabajadores en ciertos sectores “sea la mayor vista desde el final de la Segunda Guerra Mundial”, como ha advertido la Secretaria Janet Yellen ante el Senado desde hace semanas.

De hecho, cuando Biden ganó en 2020, se aseguró de intentar abrirse camino entre los votantes blancos de clase trabajadora que habían abandonado el Partido Demócrata en masa en la era de Donald Trump. “Pero cualquier atractivo que alguna vez tuvo Biden parece haber disminuido. Su índice de aprobación laboral entre los votantes blancos sin títulos universitarios fue de un marcado 20 por ciento”, reportó el Times.

LA PROPUESTA ENERGÉTICA

Uno de los cinco puntos que planteó López Obrador fue en materia energética, donde destacó la diferencia de los precios en la gasolina regular en Estados Unidos y México, y cómo los consumidores estadounidenses se han beneficiado al cruzar la frontera para llenar sus tanques.

En lo que va del año el precio de la gasolina regular en Estados Unidos ha fluctuado entre los dos y cinco dólares por galón, la cifra más alta fue el 11 de junio.

“Actualmente ya se está abasteciendo a automovilistas de Estados Unidos en gasolineras ubicadas en las ciudades fronterizas de México, pero podríamos incrementar nuestros inventarios de manera inmediata. Nos comprometemos a garantizar al doble el abasto de este combustible, lo cual sería un considerable apoyo”, ofreció López Obrador. “Al día de hoy, la gasolina regular cuesta 4.78 dólares en promedio de este lado de la frontera y en nuestro territorio tres dólares con 12 centavos”.

Una diferencia en los precios se observó el mes pasado, cuando la gasolina Magna se vendió en Estados Unidos en un promedio de cinco dólares por galón, un precio promedio de 27.046 pesos por litro, 24.33 por ciento más cara si se compra con el precio de 21.75 pesos por litro que se alcanzó en México.

Esta semana el precio promedio de la gasolina en México comenzó casi en el mismo nivel que el mes anterior al cotizarse en 21.825 pesos por litro.

ELIMINAR BARRERAS COMERCIALES

El punto cuatro propuesto por el Presidente a Biden fue en materia del libre comercio. Recordó que aún y cuando en el T-MEC hay avances en la eliminación de aranceles, existen algunos otros que podrían suspenderse de inmediato como en los alimentos. Actualmente México no puede exportar pollo ni huevo a los Estados Unidos.

“Hay reglas de contenido en el T-MEC que tienen que ver con barreras comerciales no arancelarias en el sector de alimentos, por ejemplo, si en la frontera dicen que el aguacate mexicano no entra y se inventa que hay una plaga o que no cumple con el tamaño, pues esa es una barrera muy efectiva para proteger a productores del lado americano que están cabildeando. También México ha tenido problemas con el etiquetado de la carne, pues esto hace que no se comercialice del todo”, dijo el economista Mario Campa.

En lo que respecta a la inversión privada y pública, López Obrador planteó fortalecer los mercados para así evitar importaciones de otras regiones o continentes.

La propuesta del Presidente destaca el dato de la balanza comercial de Estados Unidos, que en mayo presentó déficit con algunos países, como se muestra en la siguiente tabla, donde México se mantuvo como su segundo socio.

Estados Unidos y México se comprometieron a completar un plan conjunto de varios años de modernización de la infraestructura fronteriza para proyectos a lo largo de la frontera de más de tres mil kilómetros.

La Ley Bipartidista de Infraestructura del Presidente Biden incluye 3.4 mil millones de dólares para llevar a cabo 26 proyectos de construcción y modernización de puertos de entrada terrestres en la frontera norte y sur. México, por su parte, se ha comprometido a invertir mil 500 millones de dólares en infraestructura fronteriza entre 2022 y 2024.

UN PLAN PARA MIGRANTES

Ordenar el flujo migratorio y permitir la llegada a Estados Unidos de obreros, técnicos y profesionales de las distintas disciplinas, mexicanos y centroamericanos con visas temporales de trabajo para asegurar que no se paralice la economía por falta de mano de obra fue el último punto propuesto por López Obrador a Biden. Un plan para regularizar a migrantes que analistas consideran como “audaz”.

“Cuando habla de migración le dice que para tener la aceptación del pueblo, y yo creo lo hace a manera de referencia de la baja aprobación del Presidente Biden, hay que hacer políticas audaces. En ese sentido el tema migratorio lo ata a ese componente, si acepta que lleven trabajadores mexicanos y centroamericanos no solamente se reduce el problema con los migrantes, sino también la mano de obra en EU”, destacó el economista Mario Campa.

De acuerdo con los especialistas, Joe Biden ha relajado la agenda en el tema migratorio y la propuesta de López Obrador elevaría la presión sobre el estadounidense para plantear algo relevante en campaña.

“Estamos a meses de la elección intermedia en Estados Unidos y esto puede influir en el tema de una reforma migratoria”, indicó Campa.

López Obrador también pidió regularizar y dar certidumbre a migrantes. “Sé que sus adversarios, los conservadores, van a pegar el grito en el cielo, pero sin un programa atrevido de desarrollo y bienestar no será posible resolver los problemas ni conseguir el apoyo del pueblo”.

La tasa de fuerza laboral, incluyendo norteamericanos y latinos, se ubicó en junio en 62.2 por ciento, 1.2 puntos porcentuales menos que el 63.4 por ciento en el que estaba en febrero 2020, en época prepandemia, muestran las cifras de la Oficina de Estadísticas Laborales. Mientras que el punto máximo de despidos en Estados Unidos fue de una tasa de 10.8 por ciento en marzo 2020, a inicios del confinamiento por el coronavirus, la tasa de contratación llegó sólo a un pico de 6.1 por ciento en mayo de 2020.

Los internacionalistas consideran que este quinto punto sobre la migración no podrá avanzar como lo planteado por el Presidente López Obrador debido a que se acercan las elecciones en Estados Unidos y porque nuestro principal socio comercial abre o cierra el flujo migratorio con base en su situación económica, que actualmente enfrenta una inflación histórica por encima del 8 por ciento tras fluctuar en un promedio de 2 por ciento.

“El punto que veo más complicado es la aprobación de la Reforma Migratoria, sobre todo pensando en que EU está viviendo una crisis democrática sin precedentes, donde organizaciones fascistas han estado ganando terreno”, mencionó el maestro José Luis García, miembro del Centro Académico de la Memoria de Nuestra América Latina de la UACM.

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