Lun. Feb 26, 2024

Por Christian Luna

Justo frente a la escena de la huelga de la Universidad Autónoma de Coahuila, escondido detrás del muro central del patio del museo Vito Alessio Robles, se encuentra el único registro artístico visual de la tragedia del trenazo de Puente Moreno, ocurrido el 5 de octubre de 1972, en Saltillo. 

Las cifras oficiales reportaron 234 muertes, aunque se estima que fueron miles.

El mural narra la historia de la ciudad desde su fundación y se extiende a lo largo de 450 metros cuadrados de superficie. Fue realizado por la pintora nacida en Saltillo, Elena Huerta, alumna del pintor Rubén Herrera.

Estuvo adherida a la Escuela Mexicana de Pintura que encabezan José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. La relación era tan cercana con este último, que se casó con el hermano de su esposa, con el que formó una familia.

Se expresó a través del muralismo denunciando las injusticias sociales de México y era abiertamente militante del Partido Comunista.

Elena pintó un par de murales más en la ciudad, entre ellos, el que se encuentra en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro y en el cual participó su hija Electa Arenal y el pintor saltillense Eloy Cerecero, que su obra comparte el mismo motivo estético.

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En 1972, veinte años después y con otro grupo de trabajo, Helena comenzó a entrevistar a los historiadores para realizar el boceto del mural del ahora Museo Vito

Alessio Robles. Fue entonces que ocurrió la tragedia que le dio la vuelta al mundo a través de los medios de comunicación.

La escena no se contempló de inmediato en el boceto. Inclusive, sirvió para concluir el mural a casi tres años de comenzar con las entrevistas durante el año 1975.

Después de un consenso, decidieron agregar el hecho trágico, debido al impacto global y el significado que tendría para un pueblo en pleno crecimiento un hecho de tal magnitud.

Lo anterior lo relata el pintor saltillense Cuauhtémoc González de León, primer ayudante de la pintora durante el mural.

Debido al estado de salud de Elena, que le impedía subir a los andamios, González de León pintaría la noche trágica de Puente Moreno, sin boceto, directo en el muro.

“Fue a nivel mundial la noticia. Era un acontecimiento terrible. Cuando llegamos a pintar el trenazo, ya íbamos al final. Se decidió en consenso debido a la magnitud de la situación. El boceto es una composición muy simple del trenazo. Se trabajó directo, en el muro”, señaló León.

La escena muestra a los paramédicos de la Cruz Roja, elementos del Ejército Mexicano, bomberos y a la ciudadanía, ayudando a rescatar a los heridos. Tiene una longitud de aproximadamente seis metros de largo. Al entrar al edificio, es difícil encontrarlo a simple vista.

Élites conservadoras del norte

Alrededor del mural había un aura controvertida debido a las ideas políticas de Elena, su estancia en Rusia durante la Segunda Guerra Mundial y su impulso creador que provenía de los movimientos revolucionarios. Estas características en un Saltillo de los 70 despertaron el malestar de las élites aristocráticas conservadoras.

“Todo el gremio aristocrático estaba en contra de Elena Huerta. Hubo voces intelectuales que quisieron borrar el mural por su tendencia socialista. A mí me lo dijo Mario Herrera, hijo del pintor Rubén Herrera y que era crítico de arte. ‘Hay un par de cabrones intelectuales que quieren borrar el mural’, me dijo”, recordó González de León al hacer referencia al hecho.

“Cuando estábamos pintando el muro llegaban las señoras de la alta sociedad de Saltillo y se les escuchaba decir, mira lo que está haciendo la comunista”, concluyó.

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Un comentario en «El trenazo de Puente Moreno, un suceso casi olvidado por el arte»

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